Autor: Maximiliano Duran

Bienvenido a esta página sobre el Quechua o Runasimi


El quechua, quichua, jechua, kechwa o runasimi es una lengua originaria de la región pre-inka,Chanka-Pokra, Ayacucho-Apurimac-Cuzco, fu;eacute; probablemente la lengua del imperio Wari, en la cordillera central de lo Andes y que se habla, con diferencias naturales de pronunciación y de entonación o acento regional o local. Es hablado, segun los criterios que se consideren, por entre 8 y 12 millones de personas en Argentina, Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador, y Peru.

A pesar de su época en que se dearrolló y poseer un l;eacute;xico de palabras simples relativamente limitado, puede obtenerse un numero considerable de nuevas palabras gracias a sus rica morfología que permite obtener derivaciones y flexiones. Nuestro diccionario, que no pretende ser completo,posee más de 4000 palabras quechua base o simples, es decir no derivadas ni declinadas. Es una lengua aglutinante y polisint;eacute;tica, lo que significa que a partir de palabras raices (sustantivos, verbos o adjetivos) se construyen nuevas palabras al agregárseles un importante número de sufijos (más de 150).

Algunos autores, quiza;aacute;s por un conocimiento poco profundo del runasimi, o con un afán conciente o inconciente, de dividir a los pueblos, pretenden la existencia de varios quechuas o al menos de « dos variantes », el « Ayacuchano y el Cusqueño ». Los que conocen de cerca y profundamente el runasimi saben que son una misma lengua. Es cierto que en una región se usan unos vocablos y el el otro sus sinónimos o que se pronuncie en la región ayacuchana, diferente que en la región cuzqueña, lo cual es perfectamente natural y ocurre con cualquier idioma de la tierra. Por ejemplo el inglés hablado por un norteamericano de New York posee numerosas diferencias de pronunciación y uso de sinónimos con el hablado por un indu de Bombay y no por eso, un lingüista puede plantear seriamente la existencia de al menos « dos variadedes » de inglés.

En los ultimos siglos después de la colonización de sudamérica, es verdad que muchas degradaciones se han introducido en el runasimi. Pluralización con « s » o « es » a la castellana, muchos vocablos hispánicos en el vocabulario cotidiano, construcciones gramaticales con estilo hispánico, etc., por esta razón, hoy podemos decir que existe la necesidad de QUECHUIZAR EL QUECHUA. Presentamos esta página internet con el propósito de contribuir a la defensa del runasimi en sus diferentes aspectos, colaborar con su difusión y su conocimiento; igualmente queremos contribuir con sus posibilidades de desarrollo hacia su uso moderno.

En un comienzo, la motivación para escribir el texto Hablemos Quechua gran parte del cual se encuentra en esta pagina de Internet, fue tan sólo el de disponer de una guía que me sirviera de texto para la enseñanza del quechua a un grupo heterogéneo de nacionalidades y, desde luego, también a peruanos residentes en París, interesados en aprender el idioma de los inkas.

A los peruanos, en Francia, al igual que en otros países extranjeros, la necesidad de comunicarnos, hablando un idioma extraño al nuestro, nos hace constatar, con cierta admiración, que ¡el Perú también posee un idioma propio! (así como el francés para los franceses, o el alemán para los alemanes, el griego para los griegos, etc), el que para algunos compatriotas de la costa peruana, que desconocen el quechua, les parece un idioma extranjero. Es así como les nace la curiosidad y hasta la necesidad de aprenderlo o, al menos tener nociones.

Un obstáculo inmenso, incluso en el mismo Perú, es la escasez de centros de estudio, así como de textos de enseñanza quechua.

En cuanto a los extranjeros, que expresan su deseo de aprender el runasimi, el interés proviene de sus conocimientos de la historia que les habla sobre la existencia de la cultura y la civilización inka. Este interés en muchos casos nace, a partir de una curiosidad intelectual por conocer ese idioma, que se mantiene con vitalidad, desafiando al tiempo, resistiendo al ataque y la represión cultural y social por siglos. En otros casos, les mueve el deseo pragmático de hacer turismo, o a otros, la motivación de profundizar sus estudios de esa cultura.

Hablemos Quechua. Maximiliano Duran. Paris 2006